Sin ser ni mucho menos un experto en temas económicos, de momento voy por segundo curso de la licenciatura en Ciencias Empresariales, creo que es importante que reflexionemos por un instante sobre cómo la demagogia nos lleva a tomar las decisiones incorrectas.
Lamentablemente nuestra sociedad actual empuja a los políticos a tomar decisiones pensando en la reacción inmediata del pueblo, lo que dirá la prensa, cómo se cebará la oposición con lo que hagamos, etc.
Bajo este prisma se toman las decisiones incorrectas, se toman las decisiones más fáciles, y todos deberíamos saber que a menudo lo difícil y lo correcto son la misma cosa.
Ahora que llevamos tiempo en crisis económica, el gobierno se “esfuerza” en reducir el gasto público, con ello reduce las ayudas a las empresas, el gasto en I+D, y un sin fin de cosas más. Y lo hace porque en la mente de la mayor parte del pueblo, no educado en teorías económicas, cuando hay crisis hay que ahorrar y si el gobierno no lo hace está dando un mal ejemplo.
Sin embargo yo creo que la teoría Keynesiana, que los economistas de nuestro gobierno conocen mucho mejor que yo, es correcta en este sentido y nos dice que el gobierno debe jugar un papel contracíclico en la economía. Es decir, debe gastar dinero cuando el dinero privado se para, debe suplir el gasto privado para avivar la economía. Dice Keynes que esa inversión debe ir preferentemente financiada con deuda y no con impuestos porque eso contrarrestraría en cierta medida la inversión, y que dicha deuda se pagará después cuando la economía se avive y con ella suba la recaudación de impuestos.
Sinceramente, creo que tiene todo el sentido. Si pensamos en la economía como un fuego, ahora que todos nos guardamos nuestra propia leña por lo que pueda pasar, si el gobierno tampoco echa leña al fuego este se terminará apagando, y en ningún caso irá a más.
Por supuesto, hay asuntos como que los inversores extranjeros se dejan llevar por las políticas de austeridad, por lo que estas políticas tienen efecto en el tipo de interés que consigue el gobierno, y por tanto en la economía en si. Pero de nuevo, no puedo entender por qué estos inversores reaccionan de esa manera cuando son gentes versadas en economía.
Creo que igual que el gobierno es valiente (con o sin razón, no entraré a juzgar semejante cosa) en aplicar políticas como aprobar los matrimonios homosexuales, debería serlo muchísimo más en temas como la economía que afectan por igual a toda la población. ¿Qué importa que la gente se enfade en primera instancia si consigues con ello superar la crisis? ¿Acaso no verá después la gente que tenías razón aunque no gustara la medida?
Basta ya de medias tintas, basta ya de actuar guiados por el qué dirán, así saldremos de la crisis sólo empujados por el resto de la economía global y en los puestos de cola.
Comentarios recientes